Mejores Prácticas Para la Reducción de Metano en Sitios de Disposición Final en Latinoamérica y el Caribe
Solid waste management represents one of the most urgent environmental and climate challenges globally, especially in regions experiencing accelerated urban growth, such as Latin America and the Caribbean, where waste generation and final disposal systems face increasing pressures resulting from changes in consumption patterns, limited institutional capacity for integrated waste management, as well as existing gaps in infrastructure and financing in the area of environmental sanitation.
On the other hand, methane is a short-lived climate pollutant with a global warming potential more than 80 times greater than carbon dioxide over a 20-year horizon. As methane is the primary gas produced at final disposal sites through the anaerobic decomposition of waste, reducing these emissions represents one of the fastest and most cost-effective strategies to decrease global warming in the short term.
Although sustainable solutions in the sector require progress toward circular economy models, waste reduction, and the recovery of the organic fraction, millions of tons of waste will continue to be disposed of in sanitary landfills and other final disposal sites over the coming decades. For this reason, improving operational practices at these sites constitutes an immediate opportunity to reduce methane emissions, improve environmental quality conditions, as well as strengthen municipal solid waste management.
Open dumps still exist in the region; however, the percentage of controlled landfills and sanitary landfills has increased in recent years. In this context, it is possible to find cities in the region with sanitary landfills that have advanced biogas capture and utilization systems, as well as others that lack basic practices such as compaction, daily cover, or proper leachate management.
This document presents a synthesis of operational best practices for reducing methane emissions at final disposal sites and aims to provide technical guidance for municipalities, operators, and national authorities, highlighting measures that can be implemented progressively, considering the level of institutional development and available resources. The report emphasizes that even basic operational improvements can generate significant benefits in terms of methane mitigation. Likewise, it highlights the importance of complementing these actions with strategies for organic waste diversion, institutional strengthening, and continuous technical training.
Rather than promoting a single solution, this document seeks to provide practical information that allows progressive advancement toward safer and more resilient final disposal systems aligned with the climate objectives of the region.
En Español
La gestión de residuos sólidos representa uno de los desafíos ambientales y climáticos más urgentes a nivel global. Especialmente en regiones con crecimiento urbano acelerado, como es el caso de Latinoamérica y el Caribe, donde la generación de residuos y los sistemas de disposición final enfrentan presiones cada vez mayores derivadas de los cambios en los modelos de consumo, la limitada capacidad institucional para la gestión integral de los residuos, así como por las brechas existentes en infraestructura y financiamiento en el área del saneamiento ambiental.
Por otro lado, el metano es un contaminante climático de vida corta con un potencial de calentamiento global más de 80 veces superior al dióxido de carbono en un horizonte de 20 años. Siendo el metano el principal gas producido en los sitios de disposición final por la descomposición anaeróbica de los residuos, la reducción de estas emisiones representa una de las estrategias más rápidas y costo-efectivas para disminuir el calentamiento global en el corto plazo.
Aunque las soluciones sostenibles en el sector requieren avanzar hacia modelos de economía circular, la reducción de residuos y el aprovechamiento de la fracción orgánica, millones de toneladas de residuos continuarán siendo dispuestas en rellenos sanitarios y otros sitios de disposición final durante las próximas décadas. Por esta razón, mejorar las prácticas operativas en estos sitios constituye una oportunidad inmediata para reducir emisiones de metano, mejorar las condiciones de calidad ambiental, así como fortalecer la gestión municipal de los residuos sólidos.
En la región aún existen botaderos a cielo abierto, sin embargo, el porcentaje de rellenos controlados y rellenos sanitarios ha aumentado en los últimos años. En este contexto, es posible en la región encontrar ciudades con rellenos sanitarios con sistemas avanzados de captura y aprovechamiento de biogás, así como otros que carecen de prácticas básicas como compactación, cobertura diaria o manejo adecuado de lixiviados.
Este documento presenta una síntesis de buenas prácticas operativas para la reducción de emisiones de metano en sitios de disposición final y tiene como objetivo de proporcionar orientación técnica para municipios, operadores y autoridades nacionales, destacando medidas que pueden implementarse de forma progresiva, considerando el nivel de desarrollo institucional y los recursos disponibles. El informe enfatiza que incluso mejoras operativas básicas pueden generar beneficios significativos en términos de mitigación de metano. Asimismo, resalta la importancia de complementar estas acciones con estrategias de desviación de residuos orgánicos, fortalecimiento institucional y capacitación técnica continua.
Más que promover una solución única, este documento busca ofrecer información práctica que permita avanzar progresivamente hacia sistemas de disposición final más seguros, resilientes y alineados con los objetivos climáticos de la región.